En esta ruta, el esfuerzo de salvar un fuerte desnivel se ve compensado por el placer de las grandes panorámicas que vamos ganando sobre la Sierra de Segura, la de Alcaraz y el Calar del Mundo, estos dos últimos macizos en la provincia de Albacete.
Se trata, sin duda de una de las rutas con mejores vistas de la comarca.
Una vez alcanzado el calar (terreno rocoso y desarbolado) merece la pena salirse de la ruta e ir asomándose a los cortados de las diversas vertientes.
La ruta se hace enteramente por pequeños senderos, salvo en el calar y atraviesa pinares de pino salgareño (laricio) y encinares, que al principio del recorrido forman masas mixtas muy tupidas.
Abundan la cabra montés, el buitre leonado y el jabalí.




