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Patrimonio Natural

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CALARES

 

Los calares constituyen un paisaje muy extendido en esta comarca.

La naturaleza caliza de los materiales en las zonas más elevadas y su disposición tectónica, que coincide a estas altitudes con capas más o menos horizontales que forman parte de grandes pliegues, ha originado la formación de numerosas altiplanicies calcáreas en la Sierra de Segura y en sus vecinas del Parque Natural y de Albacete.

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Estas altiplanicies actúan como una zona de infiltración, y son por lo general áridas, ya que apenas existe escorrentía superficial, desarrollándose numerosas simas, dolinas o torcas, uvalas y poljés, así como extensos lenares o lapiaces.

Otro de los valores más destacados de estos calares son las panorámicas que se observan desde ellos. Al situarse en zonas elevadas, las cuencas visuales son muy amplias, abarcando en la mayoría de los casos varias provincias y constituyendo verdaderos farallones desde los que contemplar los frondosos valles que se desarrollan entre ellos.

La mayor parte de los calares se concentran en el municipio de Santiago-Pontones. Los ríos que atraviesan sus macizos han erosionado las grandes moles calcáreas, originando valles que independizan grandes montes en cuyas zonas altas se localizan estos calares. Entre el valle del río Madera y el valle del río Segura aparecen el Calar del Cobo, el Calar del Pino y el Calar de Cabeza Mora.

Calar del Cobo · 1.600-1.796 m. Este calar se sitúa al este del Arroyo del Arroyo de la Cañada, que nace al norte de este, bajo el Cerro de Góntar (1.699 m). Un poco más al norte, se encuentra la Piedra de Góntar, una gran piedra vertical separada del resto por una diaclasa, que la mantiene aislada. Al pico más alto de este calar, el Puntal de La Misa (1.796 m) se puede acceder recorriendo la ruta PR-196 "Cañada del Saucar-Cumbre del Puntal de La Misa-El Carrascal" de la Red de Senderos de la Sierra de Segura. En su pico se localiza una caseta de vigilancia contra incendios y se observan unas magníficas panorámicas en todas las direcciones, entre otras, sobre el embalse de Las Anchuricas.

Calar del Pino · 1.500-1.751 m. Se sitúa al sur del Calar del Cobo, al que se une a través la Cuerda del Mosco y Monte Loma del Calar del Pino, donde se levanta el pico de Cerro de Poyo Alto (1.751 m), con magnificas vistas al valle de Los Anchos y al embalse del Anchuricas. El denominado como "Calar del Pino" es una ventana natural hacia La Toba y el Monte Despiernacaballos, con una altura máxima de 1.579 m sobre los Riscos del Engarbo.

Calar Cabeza de La Mora · 1.500-1.646 m. Se sitúa sobre la aldea Peguera del Madroño, su cumbre más alta Las Majaicas, con 1.646 m, ofrece una magnífica vista del valle del río Segura y Zumeta en su unión en Las Juntas, así como de la aldea de Miller. No hay pistas para acceder a su cima, pero su panorámica es excepcional desde el Collado de Góntar.

Puntal de La Misa · Calar del Cobo
Cuerda del Mosco
Calar Cabeza de La Mora

Entre el Valle del río Segura y el valle del río Zumeta se situa una gran mole calcárea, con pequeños calares separados por arroyos, cuerdas y picos, algunos con nombres y otros sin ellos, pero cuya toponímia hace referencia a sus características geomorfológicas. Abundan aquí las tinás, lo que indica su uso histórico como zonas de pasto para el ganado; hay muchas sendas y caminos que lo recorren. Con el nombre de Calar se localizan aquí los siguientes:

Calar de Hoya Herreros · 1.500-1.680 m.

Se situa sobre la aldea de La Toba y su pico más elevado, el Puntal de Las Buitreras a 1.580 m, domina esta parte del valle del río Segura, con el embalse del Anchuricas al fondo.  

Calares de Marchena · 1620-1.714 m. Al este del Calar de Hoya Herreros y separado por el Arroyo de Marchena, se encuentra este calar.

Calares de Marchena y Hoya Herreros

Alto de Los Palancares · 1.600-1.732 m.

Se alza sobre el Monte Despiernacaballos y destacan el Alto de Los Palancares (1.706 m) y Piedra Dionisia (1.691 m), balcón natural sobre los valles de los ríos Segura y Madera.

Se accede desde la aldea de Poyotello.

Despiernacaballos

Los Palancares · 1.500-1.755 m. Separado del anterior por el Barranco de La Fuente del Cerezo y muy cerca de Pontones. Presenta varios picos, destacando El Majal de La Bandera (1.755 m).

Toda la cuenca alta del río Zumeta, donde se encuentra el Río Frío, aparece la Sierra de Almorchón. Se localiza aquí el Calar de Gila y se sitúa encima de las aldeas de El Patronato, El Cerezo, Los Cañuelos, Los Teatinos, La Matea, La Quebrada, Huerta del Manco y Los Ruices, en la ladera oeste de Río Frio. Alcanza su punto más alto en El Almorchón, a 1.914 m, pero aparecen otras cumbres de similar altitud como el Morro del Cura con 1.763 m y la Piedra del Cuervo a 1.833 m. La vegetación de alta montaña aflora en todo su esplendor.

Almorchón

A ambos lados del nacimiento del Río Segura, aparecen dos grandes lomas con pequeños calares en sus partes altas, al este las Hoyas de Pan Dura y el Monte de Maria Arnal, donde se levanta el pico Mariarnal, de 1.827 m, y al oeste Los Corralejos y La Hoya del Poyo Serbal, donde se encuentra la Cueva del Serbal.

Karst de Pinar Negro

Un apartado especial merecen los Campos de Hernán Perea.

Aparece aqui uno de los más espectaculares paisajes kársticos de alta montaña que existen en la Andalucía y la Península, con multitud de calares diseminados por doquier como el Calar de Cañá Rincón, Calar de Las Palomas, el Calar de Camarillas, La Cuerda de La Nieve, el Pinar del Risco y la zona denominada Los Torcales (1.600 m), donde se encuentra la Sima de Cerrico Llavero.

Mención especial merece también el Karst de Pinar Negro, catalogado como uno de los elementos más significativos de la geodiversidad andaluza .

CAMPOS DE HERNÁN PEREA
Altitud · 1600-1700 m

Karst de Pinar Negro

Son conocidos por algunos serranos como los Campos de la Gran Pelea, en alusión a una posible batalla librada en estos territorios; pero esta historia parece ser fruto de las leyendas que narran los enfrentamientos entre moros y cristianos por estos lugares. Lo más probable es que el nombre de este lugar se deba al nombramiento que el arzobispo de Toledo hiciera en la persona del canónigo Hernán Perea de Contreras como gobernador de estas tierras.

Lo forma un vasto territorio altiplano con escasos bosques, situado en el límite oriental del Parque, entre los 1.600 y 1.700 m de altitud y de unos 20 km de longitud, con algunas cumbres que emergen en su interior. Estas altipliacies calcáreas están flanqueadas por la Sierra de la Cabrilla (2.107 m.) y la Cordillera de las Banderillas (1.993 m) y fueron frontera antaño entre el Adelantamiento de Cazorla y la Orden de Santiago.

Comienzan Los Campos en el lugar conocido como Rambla Seca, formada por el arroyo del Infierno que tributará sus aguas al embalse de Aguas Negras, terminando en otra afamada rambla, la de Los Cuartos. Conforma pues, una gran altiplanicie entre los valles del Guadalquivir, Segura y Río Frío. A lo largo de su entorno aparecen profundas simas kársticas, como las de Pinar Negro y la del Hundimiento y puertos agrestes como Puerto Lézar, que nos pone en contacto con la vecina Sierra de Castril en la provincia de Granada.


En la actualidad este lugar es el preferido por los pastores que acuden en primavera y verano con sus rebaños, atraídos por sus excelentes pastos.


CORDILLERA DE LAS BANDERILLAS

La Cordillera de las Banderillas alcanza los 2000 m de altitud y desde sus cimas se aprecian panorámicas de excepcional belleza del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas.

Vista del Tranco desde El Banderillas
Forma parte del paredón calizo que separa los Campos de Hernán Perea del Valle por donde discurre el río Guadalquivir y en sus zonas altas, se localiza el Karst de Pinar Negro, con abundantes formas kársticas muy características de estas zonas.
Vértice geodésico
El acceso a la cima del Banderillas es penoso y exigente, pero las amplias panorámicas y la posibilidad de encontrar fauna silvestre en un entorno desolado y desértico compensan sobradamente el esfuerzo
Muflones

Se accede a través de la carretera que conduce a la aldea del Patronato; en Don Domingo se toma, a la derecha, la pista que atraviesa los Campos de Hernán Perea y lleva a la Cordillera de Las Banderillas.

Si se desea se puede realizar también la ascensión a pie siguiendo el sendero "Cumbre del Banderillas" de la Red de Senderos de la Sierra de Segura.


EMBALSE DE LAS ANCHURICAS

Pequeño y alargado embalse del Río Segura en un entorno inigualable, que puede albergar cientos de tonalidades verdes y azules, a rebosar de agua siempre, rodeado de elevadas cimas y calares, en cuyas laderas se desarrollan extensos bosques de pinares que llegan hasta el borde del agua, con un sotobosque denso de plantas aromáticas.

El paisaje de valle del río Segura en esta zona es impresionante, con un relieve abrupto originado por el encajonamiento del río y cortado por los arroyos que bajan de las cumbres, cuya morfología es espectacular.

En sus riberas se encuentran las aldeas de la Toba y Las Casicas del Río Segura.


EMBALSE DEL TRANCO DE BEAS

La construcción de este embalse duró más de 20 años, desde 1929 a 1944 y el inicio de su explotación fué 1946, con una capacidad de casi 500 Hm3.

 Entre las características ambientales de su cuenca, que ocupa unas 550 hectáreas, destaca el paisaje kárstico de su entorno, un alto porcentaje de comunidades vegetales climácicas de coníferas y frondosas, especies de fauna catalogadas de interés y abundantes manantiales.

En la actualidad el embalse del Tranco se extiende por los municipios segureños de Hornos de Segura y Santiago-Pontones y se encuentra en el corazón del Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas; todo su territorio se encuentra además protegido por las figuras de Reserva de la Biosfera, LIC, ZEPA y PEPMF y en su perímetro aparecen Bienes de Interés Cultural como el Castillo de Bujaraiza.

Sobre el Tranco existen varios miradores localizados en su mayor parte en las proximidades del embalse; Las Ánimas, Cabeza de la Viña, Felix Rodriguez de la Fuente o El Castillo, entre otros, con objeto de proporcionar al visitante lugares con excelentes vistas paisajísticas y en ocasiones, permitir la observación del movimiento de la fauna salvaje en sus desplazamientos hacia los aguaderos o descansaderos.


KARST DE PINAR NEGRO

En esta altiplanicie carbonatada que comprende desde los Campos de Hernán Perea hasta los del Pinar Negro, se desarrolla un espectacular paisaje, caracterizado por la presencia de un exokarst de excepcional belleza con un inmenso campo de dolinas y uvalas, salpicado de simas, de diferentes tamaños. Este karst está controlado litológica y estructuralmente y condicionado por un clima de alta montaña, con periodos nivales que acentúan la disolución en las cavidades kársticas.

En esta zona, destacan una serie de simas, dentro de dolinas y uvalas, entre las que sobresalen la del Campo del Espino, la del Hundimiento, la del Cortijo y principalmente, la sima del Pinar Negro. La morfología de estas cavidades, con frecuentes chimeneas de equilibrio, husos y algunas galerías subhorizontales, con un claro control estructural, refleja la importancia de la disolución en la evolución geomorfológica de las mismas, existiendo pocos ejemplos de simas tectónicas como éstos.

La sima más importante en cuanto a su desarrollo es la Sima de Pinar Negro, que constituye el sumidero de una gran dolina de 105 x 130 m. En el área que rodea la boca discurre un pequeño cauce por donde circula temporalmente un curso de agua que penetra en la cavidad a modo de ponor. Presenta una boca de grandes dimensiones (8 x 2 m) que comunica con un gran pozo inicial de 10 x 16 m que desciende hasta 104 m, donde se inicia un segundo pozo de 40 m; llegándose al fondo de la vía principal de la sima. Quince metros por encima del segundo pozo se encuentra la vía lateral de dimensiones más reducidas, pero que alcanza mayor profundidad, llegando hasta más de 100 m. Es una de las cavidades más significativas de Andalucía desde el punto de vista espeleológico-deportivo.

PINO GALAPÁN

Este pino laricio (Pinus nigra) se encuentra a pocos kilómetros de la aldea de Don Domingo, en el barranco de la Juan Fría, y a unos 16 km de Santiago de La Espada, desde donde se accede por la carretera que conduce a la aldea del Patronato; en Don Domingo tomaremos el camino de Juan Fría, en cuya margen derecha se ubica el enclave.

Conocido como "galapán" que aquí significa "persona muy alta y delgada", es un pino autóctono de unos 40 metros de altura y gran diámetro pues hacen falta cinco personas adultas con los brazos extendidos para rodearlo.

Su madera es de una calidad excelente. Con otros ejemplares de esta misma especie se construyó la fábrica de tabaco de Sevilla, la catedral de Jaén, y la Armada Invencible del siglo XVIII.

El pino laricio es una conífera que puede alcanzar los 50 metros de altura, pero que raramente supera los 30. Este pino se distingue de otras especies por presentar un tronco recto de color gris claro con corteza poco marcada y con piñas de pequeñas dimensiones.

Esta especie está considerada de gran valor ecológico y paisajístico, porque representa uno de los tipos de vegetación más característicos de la montaña mediterránea.


RÍO BOROSA

Ya desde su nacimiento, en el entorno de la la Laguna de Valdezores y la presa de Aguas Negras, el río Borosa presenta un bello paisaje que contiene todos los elementos típicos del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, con una vegetación muy bien conservada y una fauna rica en especies cinegéticas y rapaces; pero destaca el entorno geológico, con varios puntos de visita obligada a lo largo de su corto recorrido, desde su nacimiento hasta su unión al Guadalquivir.

En el entorno de su nacimiento se encuentra el embalse de Aguas Negras y un poco más abajo el agua se precipita hacia el Salto de los Órganos, donde aparecen los Travertinos del Río Borosa.

La parte superior del cauce del río Borosa, presenta un perfil escalonado por el desarrollo de pozas y cascadas en las que se forman terrazas de travertinos con espectaculares morfologías de calcita botroidal que fueron precipitadas durante los periodos más húmedos y cálidos del Cuaternario.

La mayor concentración se localiza en el sector situado entre el Salto del los Órganos y la Central Eléctrica. Su formación es debida a la precipitación de calcita en zonas de vegetación densa.


Hacia la parte media destaca La Cerrada de Elías, incisión fluvial del río Borosa en las calizas cretácicas de facies urgonianas que produce el fuerte encajamiento del cauce en este paraje, generando un estrecho valle kárstico con paredes verticales de más de 10 m de altura y unos 400 m de longitud.

Esta espectacular garganta conocida como la Cerrada de Elías puede recorrerse sobre una pasarela colgante a varios metros sobre el río, que se encuentra suspendida sobre las paredes verticales de la Cerrada.


En sus tramos bajos destacan los Pliegues del Río Borosa. El cauce del río Borosa, entre la Piscifactoría y la Cerrada de Elías, permite observar un conjunto variado de pliegues. Se observan pliegues asociados a los de carácter regional cuyo tamaño oscila entre 1 m y varias decenas de metros. Estos se desarrollan en materiales cretácicos de facies urgonianas y su orientación determina el curso de arroyos vecinos, siendo especialmente significativo el relieve concordante del valle del Arroyo de las Truchas controlado por un espectacular sinclinal. Como ejemplo de anticlinal, el mejor pliegue se encuentra en el Puente de Los Caracolillos.
Pliegue de Los Caracolillos


RÍO MADERA

El río Madera nace a los pies del Monte Nava del Espino y de los calares de Peña Rubia y Los Caracoles en el vecino municipio de Orcera. El final de su corto recorrido lo hace en este municipio; entra en la zona de Garrote Gordo y llega hasta Huelga Utrera, para añadir sus aguas a las del río Segura.

El entorno del valle es privilegiado, con desarrollo de un denso bosque de media y alta montaña formado principalmente por pinos negrales y laricios, encinas, quejigos, cornicabras, arces y ocasionalmente, sobre pequeños afloramientos ácidos, aparece el roble melojo. El río presenta una vegetación de ribera muy bien conservada, con abundancia de sauces, fresnos, álamos y algunos avellanos.

Es este un río de aguas claras donde es fácil observar la trucha común.


RÍO ZUMETA

Un recorrido por el cañón del Zumeta es un deleite para los sentidos. Los olores, colores y sonidos se perciben en cada rincón, configurando un paisaje de ensueño. La mejor manera de apreciar toda esta belleza es tomar la carretera de Santiago de la Espada en dirección a la aldea Miller.

Recorrer el cañón del Zumeta con sus abruptos cortados es impresionante. Parada obligada es el llamado Salto de la Novia con panorámicas de gran belleza. Y un poco más adelante, el embalse de la Vieja, pequeño, pero coronado por una enorme roca que le dá un singular impronta.


Este pequeño embalse se encuentra enclavado en el cañón del río Zumeta y aprovecha el agua para la central eléctrica de la Juntas de Miller. Es muy interesante el sistema de trasvase de agua por túneles y galerías excavadas en la roca y el paisaje que lo rodea, muy abrupto, con grandes paquetes de materiales calcáreos.

Se accede por la carretera que une Las Juntas con Santiago de la Espada, en un entorno donde se conservan algunos de los mejores encinares del Parque Natural.


RÍO SEGURA

El río Segura nace en Fuente Segura, muy cerca de Pontones y se sitúa en la cabecera de un amplio valle, enclavado en un paisaje de alta montaña con una altitud aproximada de 1.450 m, donde predominan los calares.

Su nacimiento es una surgencia kárstica localizada en la entrada de una cavidad circular de varios metros de diámetro, asociada al acuífero de dolomías y calizas del Cretácico superior y localizada en las proximidades del contacto por falla inversa entre los carbonatos del Cretácico superior y las margas impermeables del Mioceno medio. Es una cavidad que en origen podría corresponder con una pequeña dolina, desarrollada sobre capas subhorizontales.

El nacimiento del Río Segura es un sifón penetrable, con una longitud explorada de 354 metros y un desnivel de 17 metros. La exploración de esta cavidad, fue llevada a cabo por espeleobuceadores del Grupo Standard de Madrid, durante los años 1979 y 1980, realizando una importante labor de desobstrucción dentro del sifón. (G.E. STANDARD, 1980) La surgencia se localiza en el fondo de un valle ciego en las estribaciones de la Sierra de Segura próximo a la población de Pontones. Se trata de una galería inundada en la que se localizan tres burbujas de aire a unos 100, 160 y 255 m de la boca. En ocasiones ha llegado a secarse, el periodo más grave y prolongado aconteció de abril de 1994 a diciembre de 1995.

Desde las zonas altas el río se abre paso entre calares, y por debajo de la aldea de Poyotello, se encuentra la Cueva del Agua, una gran cavidad de más de 40 m de fondo por otros tantos de ancha en su abertura y unos 10 m de alta, con un manantial en la pared lateral. Desde aquí el río sigue descendiendo hasta la aldea de Huelga Utrera, donde se le une el Río Madera y desde allí fluye encajado entre el Calar del Pino y el Monte de Despiernacaballos, formando un estrecho y hermoso valle cuyas laderas se encuentran ocupadas por densos bosques de pinos y con una vegetación de ribera muy bien conservada, con sargas, mimbreras, fresnos, álamos, y avellanos.

El descenso del río Segura hasta este punto, desde Pontones hasta Huelga Utrera, se puede visitar en la ruta "Huelga Utrera-Cueva del Agua-Pontones" en la Red de Senderos de la Sierra de Segura.

Nacimiento del Río Segura
Cueva del Agua
Huelga Utrera

Pronto, a la altura de las aldeas de La Toba y Las Casicas del Río Segura, sus aguas son embalsadas en Las Anchuricas, que discurre largo y estrecho serpenteando a lo largo de un hermoso y verde valle salpicado de cortijadas, hasta el Arroyo de la Quebrá, donde el río transita hasta Las Juntas, donde se une al río Zumeta y abandona las tierras jiennenses.

Pasado el embalse del Anchuricas, destaca en el valle del Segura el Monte Umbría de Los Anguijones, típico paisaje kárstico donde se abre la Cueva de Los Anguijones, dos grandes bóvedas en un gran farallón rocoso frente a la aldea de Parralejo, en un entorno inigualable, sobre un denso pinar y donde es frecuente observar el vuelo de las rapaces.

Se accede desde la aldea de Miller a través de senderos que pasan por debajo, pero no hay camino para acceder a las Cuevas.


TRAVERTINOS DE LA TOBA

Se trata de un travertino de dimensiones hectométricas, situado en la vertiente meridional del valle del río Segura, en un sector muy encajado entre el Puntal de las Buitreras (1680 m) y el Calar del Pino (1567 m). El travertino, adosado a la escarpada ladera calcárea, presenta una morfología plana superior, sobre la que se asienta la pintoresca aldea de La Toba. En las paredes verticales del travertino existen varias surgencias kársticas con saltos de agua espectaculares y morfologías de carbonatos de gran belleza.

Estratigráficamente, las surgencias se encuentran a la base de las dolomías del Cretácico superior, que constituyen el acuífero, sobre los niveles impermeables que pertenecen al Cretácico inferior.


VEGETACIÓN
La extensión del Termino de Santiago-Pontones y el rango de altitud que en este aparece, desde los 700 a los 2000 m y lo abrupto del relieve originan una variedad de microclimas que dan lugar a la aparición de una masa vegetal muy diversa y abundante, con un alto porcentaje de las especies endémicas del Parque, algunas de ellas muy conocidas, como la Viola cazorlensis o la carnívola Pingüicola vallisnerifolia.

Se desarrollan densas masas boscosas de pino carrasco y negral en las partes bajas y medias, en claro contraste con los parajes más altos donde la flora adaptada a las altas cumbres es la auténtica protagonista, con pinceladas de enebros enanos y sabinas rastreras, casi siempre al pie de un hermoso pino laricio.

 Podemos comprobar como el pino, en sus tres variedades antes mencionadas, es el dueño y señor de la masa forestal, aunque convive plácidamente junto a encinares y otros árboles y arbusto como tejos, arces, acebos, robles, durillos, madroños, cornicabras, bojes y el endémico bonetero, incluso el abedul, rarísimo en estas latitudes, se puede encontrar entre esta flora.
Aparecen también en este municipio una vegetación de ribera muy bien conservadas, destacando las de los ríos Madera y Segura, así como en numerosos arroyos, donde se prodigan árboles como el chopo, el sauce, el fresno, el olmo o el avellano.

Destaca también la gran diversidad y cantidad de plantas aromáticas y medicinales que salpican estas sierras como el romero, tomillo, orégano, té de roca, espliego, mejorana, madreselva, etc.